El 28 de febrero se celebró la 88.ª edición de los premios Óscar, según los comentarios de la mayoría de críticos, en esta ocasión cumplieron con las expectativas, pocas sorpresas, pero premiaciones bien merecidas, según los más entendedores del séptimo arte. En el caso de Latinoamérica hay mucho por lo que estar orgullosos. De nuevo el Óscar como mejor director para el mexicano Alejandro González Iñárritu por la cinta "The Revenant", otro mexicano que repite por tercer año consecutivo es el director, productor y fotógrafo, Emmanuel Lubezki Morgenstern en la categoría a la mejor fotografía, también gracias a la película "The Revenant" pero una de las sorpresas más gratas de la noche para Latinoamérica fue cuando anunciaron el premio para El mejor corto animado para "A bear story" (Historia de un oso) quien se llevó el galardón.
La historía
"Punkrobot" así se llama el modesto estudio de animación ubicado en Santiago de Chile donde se realizó este corto a manos del director Gabriel Osorio y compuesto por un pequeño de colaboradores, pero con un talento enorme de aplaudir.
Todo empieza en una pequeña y envejecida casa, donde un solitario oso, en medio de engranajes, tuercas y resortes, revisa minuciosamente una caja de música con una especie de diorama o maqueta con figuritas de hojalata que se animan al darle cuerda. El osos sale a las esquinas de las calles, campana en mano, anuncia a los transeúntes su espectáculo, el cual es la historia (su propia historia) de una familia de osos, mamá, papá y un pequeño osezno, que vivían apacibles en su hogar, hasta que un día llegaron hombres de un circo, secuestrando al papá oso que fue obligado a trabajar para ellos.
Todo empieza en una pequeña y envejecida casa, donde un solitario oso, en medio de engranajes, tuercas y resortes, revisa minuciosamente una caja de música con una especie de diorama o maqueta con figuritas de hojalata que se animan al darle cuerda. El osos sale a las esquinas de las calles, campana en mano, anuncia a los transeúntes su espectáculo, el cual es la historia (su propia historia) de una familia de osos, mamá, papá y un pequeño osezno, que vivían apacibles en su hogar, hasta que un día llegaron hombres de un circo, secuestrando al papá oso que fue obligado a trabajar para ellos.
Esta sencilla historia contada como un relato infantil, se desarrolla todo dentro del diorama mientras el viejo oso le da cuerda y un pequeño observa inmerso dentro de aquella caja, intercalándose constantemente distintas acciones y bellos escenarios. Los detalles de todo el corto se construyeron como si se tratara de un engranaje suizo, y la técnica, o mejor dicha, las técnicas utilizadas realzan la historia, ya que no solo se utilizó la animación digital. La brillante directora de animación, Antonia Herrera, fue la encargada de construir el mundo de este oso a través de óleos, dibujo al carbón y otras técnicas que hoy en día ya no son utilizadas como antes.
"Si bien el corto está en formato digital, la dirección de arte es a mano. El personaje del oso primero se lo modeló en plastilina, con las manos, para ver cómo se vería en tres dimensiones. Se buscó crear todo un universo, desde lo que pasa en el diorama y lo que pasa en la vida real del papá oso" -Antonia Herrera-
Unas historia, un hombre, un país
Y es que no solo fueron "traídas a la vida" las viejas técnicas de animación, la misma historia del viejo oso está basada en una historia real. Resulta que Gabriel Osorio se inspiró en su abuelo, Leopoldo Osorio, para crear este personaje y la historia alrededor de él. Durante la dictadura de Pinochet en Chile, su abuelo estuvo recluido en prisión y luego fue exiliado. De ahí esa atmósfera de desolación, exilio y soledad que trasmite la historia.
"Tiene que ver con el exilio de mi abuelo. Se tuvo que ir a Inglaterra en 1975, antes había estado dos años en prisión" - Gabriel Osorio-
Aquí ya el relato cambia, y le da un tinte especial a la animación. Porque, ¡que bien se trasmite un relato cuando es auténtico! y aún más, si tiene esa sinceridad de parte de su autor. Durante escasos 10 minutos se cuenta buena parte de la vida de un hombre en el exilio, aferrándose al recuerdo de su familia. Intentando por cualquier medio de no olvidar, porque el olvido es el final de la esperanza.
Premio con sabor más dulce
Más meritorio es poder codearse con una de las principales inspiraciones que impulsan un sueño. En declaraciones antes de la entrega de los premios, Gabriel comentaba en una entrevista en CNN Chile, que estar nominado junto a un corto animado de Pixar era casi un sueño, sueño que terminó superando sus propias expectativas, ya que "Sanjay's Super Team" corto animado de Pixar, era el favorito para llevarse el añorado reconocimiento.
"Estamos ahí compitiendo contra (el estudio) Pixar, es una locura. Son animadores que están en otro nivel, como un Olimpo de la animación. Imagínate, nuestro corto costó 40.000 dólares, con eso ellos hacen como un segundo de película", -Gabriel Ososrio-
Si diez minutos son un instante en nuestras atareadas vidas, al ver este corto nos va parecer que hubiéramos estado solo un par de minutos frente a la pantalla, este es otro punto meritorio, más allá de su historia tras líneas y su técnica exquisita, es la manera de meter de lleno al público dentro de la trama, transformando esos diez minutos en casi segundos, igual como se pasa un viejo recuerdo fugaz.
"Historia de un oso" es la metáfora de una vida, el recuento de los daños de otra mancha negra en la historia de Latinoamérica, pero precisamente para eso están las historias, para nunca olvidar.
Para ver el corto, ingrese al siguiente link: Corto:"Historia de un oso"
Ficha Técnica:
Dirección: Gabriel Osorio
Guión: Daniel Castro
Estudio Animación: Punkrobot
Dirección de arte: Antonia Herrera
Montaje: Patricio Escala
Música: Dënver
Sonido: Cristián Cosgrove
Animación: Nicolás Canales

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